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Fuente: REFORMA p. 21 NYT y agencias 29/07/2010 La mancha de petróleo en el Golfo de México parece degradarse mucho antes de lo previsto. Los inmensos parches de crudo sobre la superficie que cubrían miles de kilómetros cuadrados tras la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon a finales de abril desaparecieron en gran medida, aunque aún se observan bolas de alquitrán y aceite emulsionado. El derrame petrolero en el Golfo de México fue detenido el 15 de julio, cuando la petrolera BP logró instalar una tapa en el pozo dañado, del que es responsable. Sin embargo, el pozo no ha sido sellado en forma total y permanente por lo que existe un latente riesgo de nuevas fugas. Se espera que dentro de dos semanas los jueces encargados del caso decidan si las cerca de 200 demandas contra BP pueden fusionarse, y definan así el lugar del juicio.
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